Hay determinadas líneas que la prensa no debe cruzar. Y esta es una de ellas. Sin ningún tipo de escrúpulos enfocan la casa de estos votantes.

“Parece misión imposible dar con los 44 de VOX”,
“Yo no los voy a respetar. Lo siento, pero no los voy a respetar”, “están camuflados, pero la gente los conoce”,
“Aquí podría vivir un votante de VOX”,
“Allí, donde están aquellos niños”,
“¿Por qué no quieren hablar? ¿Temen sufrir represalias?”
… estas son unas cuantas frases que puedes escuchar en el reportaje. Lo recomiendo, sobre todo a estudiantes de periodismo.

Una de las grandes ventajas de una democracia es el anonimato a la hora de ir a votar. Pero ayer se pasaron esta libertad por el forro, buscando a los votantes de un partido para señalarlos y exponerlos ante todo el mundo. Como si fueran delincuentes declarados. ¿Es esto necesario?

La Sexta es, bajo mi punto de vista, la cadena que más publicidad gratuita a dado a Vox en los últimos meses. Quizás gracias a esta publicidad han conseguido llegar tan lejos en Andalucía. Sinceramente no creo que la mejor forma de vender la linea editorial de La Sexta sea metiendo miedo y acosando a quien piensa distinto a ellos.

Echadle un ojo al artículo 146 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General:

1. Serán castigados con la pena de prisión de seis meses a tres años o multa de doce a veinticuatro meses:
a) Quienes por medio de recompensa, dádivas, remuneraciones o promesas de las mismas, soliciten directa o indirectamente el voto de algún elector, o le induzcan a la abstención.
b) Quienes con violencia o intimidación presionen sobre los electores para que no usen de su derecho, lo ejerciten contra su voluntad o descubran el secreto de voto.
c) Quienes impidan o dificulten injustificadamente la entrada, salida o permanencia de los electores, candidatos, apoderados, interventores y notarios en los lugares en los que se realicen actos del procedimiento electoral.

Artículo 146 de la LOREG.

Y ahora mirad el código 510 del código penal:

1. Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses:

a) Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.

b) Quienes produzcan, elaboren, posean con la finalidad de distribuir, faciliten a terceras personas el acceso, distribuyan, difundan o vendan escritos o cualquier otra clase de material o soportes que por su contenido sean idóneos para fomentar, promover, o incitar directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.

c) Públicamente nieguen, trivialicen gravemente o enaltezcan los delitos de genocidio, de lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, o enaltezcan a sus autores, cuando se hubieran cometido contra un grupo o una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón de su pertenencia al mismo, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, la situación familiar o la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad, cuando de este modo se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación contra los mismos.

Artículo 510 del CP.

Podemos estar en contra de determinadas opiniones políticas. Y podemos opinar sobre ello públicamente. Pero nunca perseguir a quien piensa diferente. No solo es inmoral, sino que se trata de un delito.

Es curioso, pero hay que recordar a La Sexta, que perseguir a quien opina diferente es algo típicamente de… sí, de fachas.

Chard, Persecución.

Actualización:

Esta mañana Cristina Pardo se disculpaba en Twitter:

Algo que le honra. Aunque a ver dónde acaba esto, porque el delito está cometido.